Nos quedaron las palabras colgadas del abismo del silencio. Los ecos de la pasión perdida por el camino. Las miradas con los ojos cerrados viajando a los lugares marcados. Los restos rotos de las batallas en forma de caricias. Las cenas frías y nuestra piel ardiendo. Los discursos sin palabras entre sábanas manchadas. Las heridas en la espalda, tatuando la pasión Los orgasmos de mentira, que acabaron de verdad Aquella primera vez a la orilla del mar Donde nos bautizamos y ya no nos quisimos separar Gracias por ver el video