Ha pasado el silencio. Las palabras, como hojas de otoño, viajan por el suelo, llevadas por un viento frío. Las sombras se visten de luto. La luz de la luna se apagó y la tristeza volvió a ser una visita inoportuna. Las calles se llenan de sonidos donde los gritos son un murmullo Los susurros una navaja abriendo paso en la piel Los llantos una continua canción rompiendo los silencios de los espejos rotos Las luces se encienden y los ojos se cierran Las almas están vagando en busca de aquellas miradas que las llamen ¡Suscríbete!