Casi me alegro de mi tristeza, se siente coqueta y sonríe con la timidez de una mariposa, cazando miradas ansiosas de belleza. Casi pierdo una sonrisa ingenua apareciendo al amanecer, dejando su pereza en el sueño, escalando hasta mis labios, buscando un renacer. Casi invito a la pena A una lágrima de un recuerdo de hotel Donde habitó el adiós Y se rompió el último beso cosido De aquel naufragio sin islas donde volver Casi borro la última coma de alegría El último acento de una palabra feliz La última frase que nació para hacerme sonreír CC por Antarctica Films Argentina