19. Ni la IA se libra del ojo del mercado
Broadcom cayó con fuerza después de presentar resultados que no fueron suficientemente perfectos para una industria acostumbrada a recibir cohetes cada trimestre.
Y aquí está lo interesante:
Broadcom no está mal.
Su negocio ligado a IA sigue creciendo muchísimo. El problema no fue que la IA haya dejado de importar, ni que alguien haya descubierto de repente que los chips eran humo.
El problema fue que el mercado esperaba más.
Más ingresos.
Más previsión.
Más aceleración.
Más épica.
Más “esto se va a infinito y más allá”.
Y cuando la realidad no estuvo a la altura de la fantasía, llegó el guantazo.
Esto me parece importante porque separa dos cosas que se mezclan demasiado:
la IA como tecnología real
y
la IA como narrativa financiera inflada hasta las cejas.
La primera tiene impacto.
La segunda tiene patas más cortas.
Y justo aquí encaja muy bien lo que está haciendo Anthropic.
La compañía ha publicado un informe contando que Claude ya está acelerando el propio desarrollo de Anthropic. Según sus datos internos, más del 80% del código que fusionan en su codebase fue escrito por Claude.
Es un dato espectacular.
También cuentan que sus ingenieros fusionan mucho más código que antes.
Otro dato espectacular.
Y ojo, no digo que sea mentira.
De hecho, seguramente sea una señal real de hacia dónde va el desarrollo de software.
Pero también es una narrativa perfecta para una empresa que se prepara para salir a bolsa.
Porque si vas a pedirle al mercado que valore tu compañía como una de las grandes infraestructuras del futuro, necesitas contar una historia más potente que:
“gastamos cantidades absurdas de dinero en GPUs y esperamos que esto cuadre”.
Necesitas contar algo así:
“no somos una empresa normal de software”.
“somos una máquina que se mejora a sí misma”.
“la IA no solo es nuestro producto, también es nuestra fábrica”.
“cada ingeniero produce como varios”.
“esto no es solo crecimiento, es automejora”.
Y esa historia vende muy bien.
2026-06-07