La versión de autopilot que tenemos a día de hoy en Europa no deja de ser más que un control de crucero venido arriba. Sí que hace más cosas, sí que te mantiene muy bien por el centro del carril, sí que puede llegar a ver semáforos si pagamos la siguiente opción, el control de velocidad lo hace muy bien, pero Europa no deja que hagas mucho más. En curvas ligeramente cerradas el coche tiene que reducir velocidad para no superar las G que la normativa europea indica. El coche tiene el autogiro que permite controlar el volante o tiene simplemente la velocidad de crucero que permite mantener una velocidad manteniendo también la distancia con el delante. Podemos configurarlo de varias maneras. Una es que cuando lo activamos vaya, se adapte a la máxima velocidad de la vía o simplemente que cuando lo activemos mantenga la velocidad que tenemos seleccionada en ese momento.