Fragmento del poema de amor número 2 de Pablo Neruda. En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye, como tú lo desees y hacia donde tú quieras. Márcame mi camino en tu arco de esperanza y soltaré en delirio mi bandada de flechas. En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla y tu silencio acosa mis horas perseguidas Y eres tú con tus brazos de piedra transparente donde mis besos anclan y mi húmeda ansia anida Ah, tu voz misteriosa que el amor tiñe y dobla en el atardecer resonante y muriendo Así, en horas profundas sobre los campos he visto doblarse las espigas en la boca del viento Buenos días