Poema de Iván Cano. Me acaricia en el oído las palabras que nacen de tu boca, diciéndome que me quieres. Son un hilo cosiendo cada herida abierta que tengo en el corazón. Mi alma es una luz permanente cuando te siento cerca. Contigo me he visto de amor y río tremendamente fuerte. Río tan fuerte que todo lo que se rompió está volviendo a nacer. Las ilusiones, las esperanzas y el cariño. Dentro de mí ha vuelto a salir el sol y es todo tan bonito. Buenos días.