Fragmento de algunas breves imágenes de Pablo Neruda, escrito por Rafael Alberti. Acabada la guerra, ya en París, viví con Pablo en el Quai de L'Horlohge, a orillas del Sena. Neruda comenzó a organizar una nave que se llamaba el Winnipeg, que llevaría a Chile más de 3.000 soldados nuestros, obreros especializados, sacados de los campos de concentración. En ellos se corría la voz de que Neruda estaba organizando aquel viaje salvador. Entre las miles de cartas que Pablo recibía todos los días, no he olvidado la de alguien que quería halagarle para ver si así podía salvarlo. Le decía, "Gran poeta Pablo Neruda, yo sé que vuestra mujer es como un pajarito, un pequeño ruiseñor que canta cada mañana". Era una carta verdaderamente extraordinaria e inocente. Neruda se reía y al fin logró llevar en aquel barco a aquel soldado que creía que su mujer era un pajarito, un ruiseñor madruguero. Buenos días...