Fragmento de Todavía de Mario Benedetti. No lo creo todavía, estás llegando a mi lado y la noche es un puñado de estrellas y de alegría. Palpo, gusto, escucho y veo tu rostro, tu paso largo, tus manos y sin embargo todavía no lo creo. Nadie nunca te reemplaza y las cosas más triviales se vuelven fundamentales porque estás llegando a casa. Sin embargo, todavía dudo de esta buena suerte, porque el cielo de tenerte me parece fantasía. Y aunque no siempre he entendido mis culpas y mis fracasos, en cambio sé que en tus brazos el mundo tiene sentido. Y si beso la osadía y el misterio de tus labios, no habrá dudas ni resabios. Te querré más, todavía. Buenos días.