Yo sé que existo porque tú me imaginas. Soy alto porque tú me crees alto y limpio porque tú me miras con buenos ojos, con mirada limpia. Tu pensamiento me hace inteligente y en tu sencilla ternura yo soy también sencillo y bondadoso. Pero si tú me olvidas, quedaré muerto sin que nadie lo sepa Verán viva mi carne, pero será otro hombre, oscuro, torpe, malo, el que la habita Buenos días
¿Qué pasa cuando aprendemos a existir sin que nadie nos imagine? Quizás el verdadero reto no es que no nos olviden, sino no olvidarnos nosotros de quiénes somos cuando estamos a oscuras...