El aire que va entrando dentro del pulmón tuvo una trayectoria azarosa de nube. Desconozco qué perfumados campos, qué paisajes nasales consiguió recorrer hasta llegar a mí. Si atravesó las rosas o si estuvo en el mar. ¿De qué manera vino hasta mi pecho rítmico a elevar mis costillas imperceptiblemente, a temperar mi sangre, a dilatar mi vida? Este aire que inspiro aquí y ahora que me deja palabras en suspenso como un viento pequeño respirable, palabras de nitrógeno, argón, oxígeno que transcribo en mis células y exhalo por mi boca. Buenos días.