A veces, en el camino hacia el cuerpo perfecto, lo único que consigues es desaparecer.
Transcript
Te creías fuerte, con carácter, segura de ti misma. Pero un día llegan los halagos y te gusta cómo te hacen sentir. Y sin darte cuenta empiezas a necesitar que te miren para saber que estás ahí. Gimnasio, retoques, dejas de comer. Te obsesionas por una perfección que no existe. Te miras al espejo y solo ves fallos, gramos, cifras que nunca son lo suficientemente bajas. Crees que tú controlas la situación, que mañana mismo pararás. Pero dime, ¿de qué sirve alcanzar el cuerpo perfecto si cuando lo logres ya no quedará nadie dentro para habitarlo?