Doce hombres sin piedad (1957 - Sidney Lumet)
Tras la primera votación de 11 a 1, el jurado número 8, interpretado por Henry Fonda, se enfrenta al desconcierto y la hostilidad del resto del grupo por romper la unanimidad. La conversación comienza con tensión cuando los demás le exigen explicaciones, asumiendo de forma impulsiva que el acusado de asesinato es culpable. El número 8 aclara pacíficamente que no está seguro de la inocencia del joven, pero argumenta que no pueden condenarlo a muerte sin antes hablar al menos durante una hora. Este crucial momento expone los prejuicios individuales del grupo y marca el inicio del debate racional frente a la intolerancia de la mayoría.
Transcript
Once culpable y uno inocente. En fin, es un comienzo. Hay que fastidiarse. Siempre tiene que haber uno. Bueno, ¿y ahora qué pasa? Tendremos que hablar. Siempre la misma historia. Así que inocente, ¿eh? No lo sé. Usted estaba en la sala y oyó lo mismo que nosotros. Está claro que el chico es un asesino peligroso. Tiene 18 años. Ya no es ningún crío. Le dio una puñalada a su padre en pleno pecho En el juicio lo han probado de una docena de formas ¿Quiere que se las enumere? No ¿Entonces qué quiere? Solo que hablemos ¿De qué tenemos que hablar? Once pensamos que es culpable y nadie tiene dudas Excepto usted Voy a preguntarle algo ¿Cree en lo que dijo? No sé si lo cree o no, puede ser que no ¿Y cómo puede votar inocente? Había once votos de culpable No resulta fácil levantar la mano y enviar a un chico a la muerte sin hablar.