Asesinato en el Orient Express (1974 - Sidney Lumet)
En el vagón del tren, Ratchett utiliza la excusa de encender un cigarro para iniciar el contacto y acercarse de forma casual a Hércules Poirot. Con un movimiento calculado, el millonario le pide cerillas al detective belga para romper el hielo y evaluar la disposición del famoso investigador. Poirot lo observa con una mezcla de cortesía profesional y profunda desconfianza, captando de inmediato la tensión oculta tras el gesto. Este breve intercambio sirve como el pretexto perfecto para que Ratchett intente negociar su protección personal poco después
Transcript
Perdóname, señor ¿Haría usted el favor de darme una cerilla? Sí, desde luego Gracias Me llamo Ratchet ¿Tengo el placer de hablar con el señor Hércules Porot? El placer posiblemente, señor Ratchet La intención seguro Me ha pedido cerillas Le he dado una caja y no las ha utilizado No se necesita mucha agudeza mental para deducirlo Es maravilloso Siéntese, señor Solo un momento Gracias Gracias