Este es el sonido de una tarde de lunes festivo a principios de abril. Es lo que se oye en los patios interiores al aire libre de las casas y edificios a unos 200 metros del mar. Son los antiguos patios interiores de las casas de pescadores. El sol está a media altura, le queda un rato para ocultarse, no hay nubes y no corre el aire. Se puede palpar la calma y casi tocar a los pájaros. ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!